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​¿Cuántas veces buceas en Instagram o ​Youtube en busca de recetas o platos para inspirarte? ¿Y cuáles de ellos acabas finalmente cocinando? Exacto, casi ninguno. Porque, amiga, a ti en realidad no te faltan ideas. Te falta una buena organización en la despensa ​y aprender a elaborar ​tu propio menú semanal. Con las recetas saludables que ya te gustan y forman parte de vuestra culturilla familiar.

Por eso hoy te traigo todas las claves para diseñar tu propio menú semanal saludable y volverte eficaz y organizada para tener la lista de la compra y despensa perfectas aunque sientas que te faltan horas al día.

LOS 5 BENEFICIOS DE DISEÑAR TU MENÚ SEMANAL

​Ya lo sé. Todas queremos hacer muchas cosas: ​queremos sacar tiempo para jugar ​con nuestros hijos​​​, ser eficaces en el trabajo, ser buenas amigas, ser buenas parejas… ​

​Parece imposible que con las mega-jornadas de trabajo que tenemos podamos sacar tiempo para organizar nuestro menú semanal.

El problema es que no hacerlo conlleva una serie de problemas que están afectando directamente a tu estrés, salud, bolsillo y tiempo.

​¡Vamos a darle la vuelta a esa situación! ​Y para motivarte, lee cuáles son los beneficios de llevar a cabo un planning semanal de tu alimentación:

1) AHORRAS DINERO

¿Cuántas veces vas al súper a por un par de garrafas de agua y algo más, y tu compra acaba subiendo 50 euros? Ir sin una lista – y ceñirte a ella – al supermercado es una garantía de que vas a gastar más de lo que estrictamente necesitas. Porque además de comprar productos que seguramente no sean saludables ni necesarios, vas a acumularlos en tu despensa o nevera.

¿Te ha ocurrido comprar dos paquetes de lentejas y al colocarlos en casa has visto que ya tenías uno? ¿O que has comprado ésto y lo otro pero olvidaste comprar algo que sí necesitabas?

Con la planificación semanal no te hubiera ocurrido.

 

​2) EL ESTRÉS POR NO SABER QUÉ COCINAR DESAPARECE

No sé tú, pero a mí me estresa pensar cada día qué debo cocinar. Hay días que ​o bien me quedo en blanco o días en que tengo muchas opciones y no sé decidirme…

La capacidad de tomar decisiones es como un pozo: comenzamos cada día con el 100% de nuestra capacidad, pero ésta se va agotando a medida que vamos tomando decisiones… y al final estamos agotados cuando hemos de tomar decisiones en temas que sí son importantes.

Tener apuntadas todas las comidas que vas a realizar durante la semana te evitará para siempre pensar qué debes comer y preparar.

 

3) TU MENÚ SE ADAPTA A TUS HORARIOS Y RUTINAS

 

Planificar semanalmente lo que vas a comer te permite equilibrar las comidas y balancear según tus necesidades. Por ejemplo, ¿comes cada día de menú fuera y al mediodía no sueles tomar verdura? Pues en las cenas apunta estructuras de comidas que sí incluyan bastante vegetales.

O bien: ¿sientes que repites mucho lo que comes y que te falta variedad? Apuntando cada día las comidas que debes cocinar te permitirá darte cuenta de ello y ponerle remedio.

Tu menú se adapta a ti. Y cambia en función de si hoy te tocaba comer fuera, en función de si tienes objetivos (perder grasa, comer más verdura, incluir cereales integrales…). Y tenerlo por escrito te mantiene enfocada en ese objetivo.

4) COMES MÁS SALUDABLE

 

Apuntar 1 vez a la semana lo que vas a cocinar te permitirá tener un mayor control acerca de tus decisiones. No harás una cocina de improvisación, sino planificada. Y lo planificado no está basado en hambre emocional, sino en una toma de decisiones consciente y basada en decisiones saludables.

 

​5) ​AHORRAS TIEMPO

Si tienes apuntado que el martes y el jueves de esa semana vas a comer quinoa, la prepararás una sola vez el martes. Si sabes los ingredientes que necesitas durante esa semana ya no visitarás al súper 2-3 veces por semana sino 1 cada 15 días.

​Es decir, si sabes lo que vas a comer, a la hora de preparar cosas en el horno/vaporera/sartén/etc podrás aprovechar y cocinar más cosas a la vez

En resumen, tiempo-tiempo-tiempo que te va a aparecer disponible para ti.

¿TE HE CONVENCIDO?

(Sííííí)

Yujuuuu! Vamos entonces con los PASOS PARA ELABORAR EL PLANNING SEMANAL:

 

1)  ​BUCEA EN TU DESPESA Y HAZ UN INVENTARIO

En lugar de comenzar a anotar lo que vamos a comer durante la próxima semana, es mejor hacerlo a la inversa: ver de lo que YA tenemos QUÉ podemos aprovechar.

Es otra forma de ahorrar tiempo y dinero. Coge un bloc de notas y vete a tu despensa (todos los rincones donde almacenes comida) y haz un inventario con lo que ya tienes, anotando también las unidades. Haz lo mismo con la nevera y congelador.

Este paso lo harás muy de vez en cuando, pero te recomiendo que lo hagas al menos cada dos o tres meses.

2) ​ORDENA, TIRA Y ANOTA

 

¿Has oído hablar del método KONMARI? Te recomiendo que mires algunos videos en Youtube. Por ejemplo éste o éste.

ORDENA de forma que el paquete que ya esté comenzado o a punto de caducar esté en las primeras filas, tanto en la despensa como en la nevera. En el congelador pon la fecha en que lo congelaste con un rotulador permanente o incluso un post it. Además en la despensa agrupa los alimentos: las semillas juntas, las legumbre juntas, las conservas de verduras juntas, las pastas juntas….

TIRA lo caducado (te llevarás una sorpresa con las especies…) y lo que sabes que ya no vas a usar. ¿Estás deshaciéndote de la comida insana? Tírala. No importa los euros que hayas pagado, no te va a hacer ningún beneficio a la salud. ¿Guardarías el tabaco si estás intentando dejar de fumar? No, ¿verdad? Aunque valga una pasta. Pues lo mismo con el azúcar, el pan y pasta blanco (refinados), la bollería, snacks altos en sal, etc.

ANOTA lo que sí te gustaría que estuviera en tu despensa para tenerlo presente en tu próxima visita al súper.

 

3) ​ INSPÍRATE CON GOOGLE PARA GASTAR LO QUE YA TENGAS

 

Ésto es especialmente importante para dar salida al productos fresco que tengas en casa. ¿Tienes calabacines y no sabes qué preparar con ellos? Busca en Google​ recetas que te gusten con lo que tienes por casa: “recetas saludables con calabacín”, “recetas veganas con calabacín”, “receta calabacín con pavo”, “ideas calabacín crudo”…

 

4) ​APUNTA LAS COMIDAS DE LA SEMANA SIGUIENTE

Como la planificación semanal la vas a hacer tú, podrás enfocarte en aquellas comidas que sí debes preparar. Puedes anotar las estructuras que mejor se ajusten a tu estilo de vida.

Por ejemplo, en mi casa somos 3: mi marido, mi hija y yo. Pero mi hija come en el comedor escolar. En mi nevera anoto las comidas (de mi pareja y mías) y las cenas (las de todos) de lunes a sábado. Los domingo siempre comemos fuera y quizá allí sólo anoto TO-DO’s (p.e: hacer pan, escribir planning semanal + lista de la compra, etc). Los desayunos y meriendas no siento la necesidad de apuntarlos porque tenemos 1-2 combinaciones fijas que nos funcionan. Pero si fuera tu caso, adelante: apunta según tu estilo de vida y horarios.

 

5)  HAZ UNA CHECK LIST CON LO QUE DEBES COMPRAR

 

​Con el menú a la vista, apunta lo que sí debes de comprar esa semana. Y sigue estrictamente esa lista en el súper (incluso puedes hacer la compra online y no caer en tentaciones que te llaman en cada pasillo por donde pasas…).

Ahora ya sabes que merece la pena pasar de una actitud “reactiva” hacia una “proactiva”. ​

Te deseo una feliz conciencia a la hora de alimentarte!

 

Y recuerda: si no es coherente ni consciente… no lo comas 😉

Un abrazo,

Eli

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