fbpx

Una de las expresiones que escucho con mayor frecuencia es la de “yo no podría comer como tu”, haciendo alusión, claro, al hecho de comer saludablemente. Me dicen que ante un cruasán relleno de chocolate es imposible resistirse. O que comer verdura no les apetece. O que para desayunar no sabrían qué comer más allá de un trozo de pan blanco relleno de embutido.

Cada persona entiende algo distinto cuando habla de comer sano. Pero está claro que el cambio de hábitos alimenticios tiene que disfrutarse. Si no, podrá realizarse durante un tiempo determinado (dieta), pero no de por vida (hábito).

A todos los interesados en comer mejor, he aquí una mini-guía de 3 pasos que, llevada a cabo poco a poco, te llevará al éxito en cuestión de alimentarte más saludablemente.

1. CONSCIENCIA

Puedes tener mucha información acerca de lo dañino que es el azúcar, pero es la consciencia el elemento que te motiva a dejar de tomarlo. No es lo mismo saber que el azúcar refinado causa un breve pico de energía para luego robártela y quedarte más cansado que a) experimentarlo en uno mismo y b) saber qué ocurre cuando haces justo lo contrario (y optas por una tostada integral y una fruta versus un bol de cereales refinados o el clásico bocadillo de siempre). Es la consciencia lo que te motiva a cambiar y mantener ese cambio.

El truco está en mantener “viva” esa conciencia. Puedes verla de repente un día, pero al siguiente ha caído en el olivo. Por eso, busca fuentes de motivación diaria. Si has decidido cambiar tu alimentación, lee cada día un trocito de un libro – manual que te inspire a hacerlo, sigue las redes sociales de alguien que te motive, conversa del tema con alguien, ponte un fondo inspirado en tu móvil que te recuerde ese objetivo, escribe en tu diario qué quieres y qué vas hacer para lograrlo… fuerza esa motivación para que siga viva cada día, y no sólo cuando veas un video en youtube que te recuerde lo “mal” que lo estás haciendo.

2. INFORMACIÓN

La información sirve de base para mantener esa motivación ganada.

Te has decidido a comer cada día 2 piezas de fruta y 2 piezas de verdura? Busca información online acerca de sus beneficios. Te harás «creyente» de ese objetivo.

Crea un menú de favoritos donde ir linkando las páginas que más te sirvan para sustentar ese conocimiento que poco a poco irás ganando.

Cuanto más sepas, más sólida será la base para seguir motivado.

Has decidido sustituir tu merienda poco saludable por otras opciones? Busca recetas, anótalas en una libreta, o búscalas por Pinterest/Instagram y fíchalas para tenerlas a mano.

3. CREA TU GUÍA DE ACTUACIÓN

La guía de actuación sirve en 2 ocasiones:

1 – Cuando estás en el pico de la motivación:

– Ordena tu despensa y ve de compras al súper para tener a mano todo lo que necesites.

-Crea un menú semanal saludable y cuélgalo en la nevera.

– Reserva en tu agenda un par de días a la semana para cocinar sano varias cosas que podrás tener de antemano preparadas.

Y sobretodo, escribe en tu cuaderno todo lo que vas a realizar para comer mejor: qué alimentos vas a consumir, cómo prepararlos, en qué momento del día lo harás, qué sustitutivos a la comida basura has encontrado…

2 – Cuando toda motivación decae y te dices a ti mismo que “hoy no pasa nada por comer esto” (y claro, mañana tampoco pasará nada por comer esto otro…).

En ese caso, lo que mejor funciona es tener clara tu actuación ante el estímulo de volver a los viejos hábitos. Es decir, crearte una autorespuesta automática.

Ejemplos:

Cuando quiera comer un dulce que sé que no me conviene, me iré a otra habitación a hacer algo que me guste para distraerme. Y te imaginas haciéndolo.

Cuando vaya al súper, nunca compraré esas galletas porque así no las tendré en la despensa y no necesitaré reprimirme; directamente no las tendré.Pasaré de largo por el pasillo. Y te visualizas haciendo ese gesto.

O bien, cuando me apetezca un colacao, me tomaré un vaso de leche con cacao puro y un poco de Stevia (que tendrás en tu cocina, claro). Y de nuevo lo visualizas.

Cuando vaya a ese restaurante, en lugar de escoger el filete con patatas, pediré el pescado con ensalada o bien preguntaré si tienen una guarnición de ensalada o verdura para acompañarlo. Adivinas? También tienes que cerrar los ojos y verte haciéndolo.

Así que ya sabes, la próxima vez que sientas la motivación, retenla y ten en mente estos 3 pasos.

Share via
Copy link