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Hay noches en las que la gula asalta al poco de haber cenado. ¿Qué hacemos si estamos con mono de azúcar pero queremos algo saludable?

Bien, lo ideal es revisar el motivo REAL de ese “apetito”. Es un “apetito” de aburrimiento? Quizá estamos aburridos, y nos imaginamos a nosotros mismos comiendo algo y disfrutándolo. Quizá estamos nerviosos y recurrimos a picar algo como válvula de escape. Quizá hemos cenado poco y el cuerpo reclama más comida…

Sea como sea, aunque seamos conscientes de ese motivo, aquí van algunos alimentos ideales para matar al gusanillo sin renunciar a lo saludable.

Apunta estas ideas para comprar en el súper lo que no tengas ya en tu despensa. Recuerda que el mejor truco para no picar lo que no debes, es directamente no comprarlo ni tenerlo en casa.

1. Leche con cacao

Cómo: Rellena medio vaso con agua y el otro medio con Leche vegetal de tu preferencia (Arroz, avena, almendras…). Añade una cucharadita de postres con cacao amargo (sin azúcar añadido). Endulza con un poco de Stevia para no añadir calorías. Ojo, de la buena.

Por qué: es ideal cuando tienes antojo de algo dulce. Tómalo despacio y te sentirás reconfortado. Calentito en invierno o con hielo en verano.

2. Almendras

Cómo: coge las cantidad de almendras crudas y sin salar que te quepan en tu puño cerrado (sin hacer trampas!).

Por qué: sacian bastante. Además, su textura crujiente te obliga a masticar, lo que calma de por sí la ansiedad.

3. Yogur natural

Cómo: sin sabores, ni frutas ni edulcorantes. Si no es light, mejor (porque los yogures lights llevan añadidos edulcorantes para mejorar el sabor. Además, no llenan. Y un último contra: si es light, te sentirás más permisivo para añadir algo con lo que endulzarlo…). Realmente, no son significativas las calorías que diferencian un yogur light de uno que no lo es.

Por qué: porque es alto en proteínas y es de alta saciedad.

4. Avena

Cómo: añade un par de cucharas de avena a medio vaso (100 ml) de leche vegetal. Endulza con canela y stevia. Si es invierno, caliéntalo un minuto al microondas para tener un porridge express.

Por qué: es ideal cuando tienes apetito justo antes de dormir. Además, tomada por la noche, la avena contribuye a combatir el nerviosismo, y conciliar el sueño, pues estimula la producción de melatonina, la hormona que nos ayuda a dormir mejor.

Evidentemente la gracia de estos alimentos es que te llenen y calmen el gusanillo nocturno. Tenemos claro que si te recomendara una infusión calentita o mordisquear una rama de apio – ambas excelentes opciones en ese caso – no te servirían como ideas, no?

Especialmente, si hace poco que has incorporado el hábito de comer saludable, permítete estas opciones cuando te asalte el monstruo del hambre. Sé consciente del por qué vas a picar algo, y hazlo con pleno conocimiento de causa. Evitarás la ansiedad y el día de mañana directamente no necesitarás recurrir a ese picoteo en casos de que el hambre sea emocional.

Si ese gusanillo está presente cada noche, revisa si durante lo que has comido durante el día te ha nutrido lo suficiente o si últimamente estás con mucho estrés. Pon remedio a lo que observes!

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